
Las constelaciones son formas imaginarias que distinguimos en el cielo nocturno, uniendo mentalmente, los puntos formados por los grupos de estrellas visualmente cercanas entre sí. A lo largo de una vida, la posición de las estrellas no varía apreciablemente; esto es una ventaja para nosotros, ya que siempre que miremos una constelación, la veremos igual y acabaremos familiarizándonos con sus formas. La contaminación luminosa es un gran problema para la gente que, como nosotros, queremos disfrutar de esa maravillosa vista que es el cielo estrellado. Sin embargo, a no ser que vivamos en una gran ciudad, a poco que nos alejemos del núcleo urbano, ya podremos distinguir las estrellas más brillantes que diferencian a las principales constelaciones. Por ello, cuando estemos en un lugar privilegiado para la observación, como podría ser de acampada en la montaña, tenemos que fijarnos solo en las estrellas más brillantes para empezar a distinguir unas constelaciones de otras. Para orientarnos en un cielo tan grande y plagado de estrellas, tenemos que guiarnos por las más significativas e ir "saltando" a otras más débiles, imaginar líneas y formas geométricas que las unen, como podrían ser triángulos formados por tres estrellas de diferentes constelaciones. Al principio nos costará un poco descubrir algunas constelaciones que solo veremos por momentos, pero con un poco de calma pronto aprenderemos a mirar esos paisajes tan maravillosos que nos presentan las noches estrelladas.
LA
OSA MAYOR
Intenta descubrir este asterismo en el
cielo, es fácil de identificar. Nos servirá de base para
guiarnos hacia otras constelaciones.

LA ESTRELLA POLAR
Prolongando la distancia que separa a Merak
y Dubhe cinco veces y en la misma línea, descubrimos a la
estrella polar. En nuestro hemisferio siempre nos indica la
dirección Norte.

CASIOPEA
O LA "W"
Formando una línea imaginaria con Alioth y
la Polar y al lado opuesto de la Osa Mayor descubriremos a la
constelación de Casiopea.

VEGA
DE LIRA
La noche del once al doce de Agosto, hacia
la media noche, tenemos en el Cenit (el punto que tenemos justo
sobre nuestras cabezas) a Vega de la constelación de Lira: la
estrella más brillante que podemos ver en verano.

EL
CISNE
Una vez descubierta a Vega en el Cenit, ya
nos será sencillo ver la constelación del Cisne, como una gran
cruz, al Este de Lira. Deneb destaca como la estrella más
brillante de esta constelación.

EL
TRIÁNGULO DE VERANO
Vega, Deneb y Altair, representan a los tres
vértices de un triángulo llamado el triángulo de verano por
ser tres estrellas bastante destacables y características de la
época estival. Altair es la más brillante de la constelación
del Águila.

ARTURO
DE BOYERO
Esta estrella es fácil de encontrar con
referencia a la cola de la Osa Mayor. Es la gigante roja más
cercana a nosotros, a tan solo treinta y cinco años luz; destaca
enseguida por su brillo.

HÉRCULES
Y LA CORONA BOREAL
Algo más difícil de ver, es la
constelación de Hércules. Se encuentra entre la Corona Boreal y
la constelación de la Lira.

EL
DELFÍN Y LA FLECHA
Si centramos la vista en el Cisne, veremos
que diametralmente opuesta a la Lira se encuentran dos pequeñas
pero bellas constelaciones, el Delfín y la Flecha.

EL
ESCORPIÓN
Por último orientaremos nuestra mirada
hacia el Sudeste. Ahora que sabemos localizar el Norte mediante
la Polar, no debería sernos difícil. Cerca del horizonte
encontraremos a una preciosa constelación: el Escorpión, que se
ajusta muy bien a su nombre. Antares destaca al principio de su
cola por su brillo rojizo.
